Noticias | 07 Septiembre 2015

Un nuevo proyecto del ICM seguirá el rastro de la actividad génica de microorganismos capaces de descomponer contaminantes

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El proyecto de investigación Biosensomics, presentado por Silvia G. Acinas del grupo de Ecología y Genómica de Microorganismos Marinos del ICM, ha recibido una de las Ayudas Fundación BBVA a Investigadores y Creadores Culturales 2015 para estudiar la contaminación de aguas oceánicas. Para la investigación, los científicos utilizarán muestras de agua profunda que la Expedición Malaspina obtuvo de océanos de todo el planeta en 2010 y 2011.

Foto Joan Costa. Extracción de DNA de las muestras del océano profundo de Malaspina

El proyecto de investigación Biosensomics, presentado por Silvia G. Acinas del grupo de Ecología y Genómica de Microorganismos Marinos del ICM, ha recibido una de las Ayudas Fundación BBVA a Investigadores y Creadores Culturales 2015 para estudiar la contaminación de aguas oceánicas. Para la investigación, los científicos utilizarán muestras de agua profunda que la Expedición Malaspina obtuvo de océanos de todo el planeta en 2010 y 2011. Analizarán los contaminantes de estas muestras de agua pero lo harán mediante una técnica muy innovadora, tal y como señaló el jurado del programa de la Fundación BBVA: en lugar de buscar directamente las sustancias contaminantes, las detectarán mediantes los genes y las rutas de degradación de los microorganismos asociados a este proceso. Es decir, seguirán el rastro de la actividad de los microorganismos capaces de descomponer los contaminantes y descontaminar (lo que se conoce como biorremediación).

La abundancia o salud de ciertas especies de series vivos en un entorno concreto proporciona información del estado ecológico de ese mismo ambiente. Es por ello que los científicos utilizan estas especies como bioindicadores, indicadores de ese estado ecológico. Muchos microorganismos actúan como bioindicadores.

El proyecto liderado por Silvia G. Acinas va más allá de la búsqueda de contaminantes y fusiona biorremediación y bioindicadores en un nuevo concepto denominado Biosensómica, de aquí el nombre del proyecto. Para tal fin, los investigadores analizarán el conjunto de genes procedentes de los genomas de la comunidad de microorganismos de esas muestras de agua (lo que técnicamente se conoce como metagenoma), así como la expresión de esos genes (el metatranscriptoma).

Con toda esta información podrán trazar las rutas de degradación de contaminantes diversos y estimar su impacto y relevancia en determinadas zonas del océano. Asimismo, tal y como señala Silvia G. Acinas, “podremos conocer la capacidad biorremediadora de bacterias aisladas del océano profundo y detectar cuáles son responsables de degradar múltiples contaminantes, tales como el metilmercurio, una toxina con efectos dañinos para la salud humana y que se está acumulando en los tejidos de seres vivos de nuestros océanos y que puede transferirse a los humanos a través de la cadena trófica marina”.

Las Fundación BBVA otorga sus ayudas a Investigadores y Creadores Culturales a título individual. En la segunda edición de este programa, altamente competitivo, se han presentado más de 1900 proyectos, de los cuales, solo 63 se han seleccionado para recibir dichas ayudas. Estas ayudas se distribuyen en 11 áreas de conocimiento. Biosensomics, concretamente, es uno de los 6 proyectos seleccionados en el área de Medio Ambiente y Ciencias de la Tierra.