El proyecto busca acercar el océano a las aulas y concienciar a las generaciones más jóvenes de la necesidad de proteger este ecosistema.

Más de 150 alumnos han participado en el VII congreso del proyecto Pequeños Oceanógrafos, una iniciativa del Institut de Ciències del Mar (ICM-CSIC) que tiene como objetivo hacer llegar la oceanografía a los más jóvenes. Desde el año 2016, cerca de 200 alumnos de quinto y sexto de primaria participan cada año en este proyecto educativo.
El congreso, que se ha celebrado en la sede del ICM-CSIC, es el momento culminante del curso, y permite a los Pequeños Oceanógrafos exponer ante sus compañeras y compañeros de otras escuelas, así como ante el personal técnico e investigador del Instituto, sus trabajos de investigación en distintos formatos.
“Es muy emocionante ver cómo el alumnado se adentra en el mundo de las ciencias marinas con entusiasmo y curiosidad. Siempre nos sorprenden a la hora de exponer los resultados de sus investigaciones. Este año, por ejemplo, un grupo ha presentado un proyecto que mezclaba ciencia y música reproduciendo sonidos del mar”, expone la oceanógrafa del ICM-CSIC y coordinadora del proyecto, Carine Simon.
Acercando el mar al alumnado
Pequeños Oceanógrafos busca hacer llegar el océano a todo tipo de escuelas desde una doble perspectiva: por un lado, llevando el océano al aula y, por el otro, acercando el aula al océano. Esto hace que se cree un vínculo muy fuerte con el alumnado y da herramientas al profesorado para que pueda enseñar las ciencias del mar de forma integral tanto en el aula como a través de experimentos en la playa.
Con ese objetivo, se realizan varias sesiones durante el curso. Las primeras tienen lugar en el aula, donde las investigadoras e investigadores plantean al alumnado preguntas y talleres sobre el método científico y la dinámica del océano, entre otros.
Posteriormente, los expertos se llevan al alumnado al campo para la realización de diversos experimentos. La idea es que, a partir de estas experiencias, los niños y niñas sean capaces de diseñar sus propios proyectos científicos y responder a las preguntas planteadas al inicio de curso.
Otra de las actividades del proyecto es el seguimiento, en directo, de las campañas oceanográficas en las que participa el ICM-CSIC a través de sesiones online y diarios que escriben los propios investigadores e investigadoras mientras están embarcados. Durante el verano antártico 2023, el proyecto POLAR CHANGE fue a estudiar las interacciones entre el océano, el hielo y la atmósfera en el contexto del cambio global en la Antártida a bordo del barco oceanográfico Hespérides, y lanzó el proyecto divulgativo “RUMBO A LA ANTÁRTIDA: 5 SEMANAS, 5 RETOS” que ha permitido navegar a un gran número de escuelas e institutos por el océano antártico a través de la web ICM Divulga.
Por último, gracias a una colaboración con el Museo Marítimo de Barcelona, el alumnado participa cada año en una campaña oceanográfica de un día a bordo del pailebote histórico Santa Eulàlia.
"Es muy enriquecedor ver la implicación de todos, tanto la del profesorado como la del alumnado y el grupo de voluntarias del Instituto, lo que nos impulsa a repetir el proyecto año tras año", apunta Eva Flo, otra de las investigadoras del ICM-CSIC involucradas en el proyecto.