Noticias | 13 Enero 2014

El Instituto de Ciencias del Mar empieza el 2014 con 5 nuevos proyectos.

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En el Instituto de Ciencias del Mar (CSIC) empezamos el año 2014 con 3 nuevos proyectos financiados por el VII Programa Marco de la Unión Europea, y con 2 proyectos de divulgación científica financiados por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) del Ministerio de Economía y Competitividad.
 

El Instituto de Ciencias del Mar empieza el 2014 con 5 nuevos proyectos

En el Instituto de Ciencias del Mar (CSIC) empezamos el año 2014 con 3 nuevos proyectos financiados por el VII Programa Marco de la Unión Europea, y con 2 proyectos de divulgación científica financiados por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) del Ministerio de Economía y Competitividad.

El equipo de Procesos Biológicos Litorales, liderado por Esther Garcés, investigadora del Departamento de Biología Marian y Oceanografía, participa en el proyecto europeo “MARIBOX: Marine environmental in situ assessment and monitoring tool box”, sobre el desarrollo e implementación de sensores automáticos de análisis de contaminantes y toxinas algals del medio marino. Los dispositivos de control de análisis desarrollados se instalaran en boyas en diferentes localidades costeras de Cataluña para obtener datos in situ en tiempo real y de bajo coste. El objetivo final del proyecto MARIBOX es crear un sistema rentable y adecuado por el seguimiento de los contaminantes y las toxinas algales en el medio marino. El proyecto está liderado por el CNE Research and Innovation Center de Chipre, y participan 7 grupos de investigación y 6 empresas de 6 países europeos (Chipre, España, Irlanda, Reino Unido, Italia y Noruega).

El equipo de Observación Oceanográfica liderado por Jordi Salat, del Departamento de Oceanografía Física y Tecnológica, participa junto con dos equipos de l'Institut de Ciència de Materials de Barcelona, también del CSIC, en el proyecto “COMMON SENSE: Cost Effective Sensors Interoperable with International Existing Ocean Observing Systems to meet EU policies Requirements”. El proyecto se propone de desarrollar y poner a prueba prototipos de sensores autónomos de bajo coste, aptos para el seguimiento de las condiciones oceanográficas básicas y diversos tipos de contaminación (eutrofización, metales pesados, plásticos y ruido) desde cualquier tipo de plataforma: boyas a la deriva, instalaciones fijas, barcos de oportunidad, incluyendo a los participantes en regatas oceánicas como la BWR, etc. El proyecto está liderado por el Centro Tecnológico Leitat, de Terrassa y participan en él un total de 15 instituciones de 7 países europeos: Alemania, España, Irlanda, Italia, Macedonia, Polonia i Reino Unido. Este consorcio cubre un amplio abanico de disciplinas, desde la electrónica y nuevos materiales hasta la observación oceanográfica, con especial experiencia en los mares europeos: Océano Atlántico y los mares Mediterráneo,  del Norte y Báltico.

Pedro Elosegui, también del Departamento de Oceanografia Física y Tegnológica lidera la participación del ICM en el proyecto “ICE-ARC: Ice, Climate, and Economics – Artic Research on Change”. El objetivo de ICE-ARC es realizar un seguimiento de los impactos socio-económicos locales y globales que se están produciendo debido a la desaparición del hielo marino en el Ártico. El proyecto tiene dos grandes ejes de trabajo. Por una parte pretende mejorar la observación y el modelado de la dinámica del hielo marino ártico para poder proyectar con menor incertidumbre como será su evolución en los próximos años. Por otra parte, este modelo físico hielo-océano-atmósfera se utilizará para analizar los efectos de estos cambios sobre los ecosistemas árticos, que una vez definidos, servirán para determinar la evolución de un modelo complejo de impacto económico (PAGE-ICE) que servirá para conocer mejor cómo serán los impactos y para definir políticas y medidas de adaptación. ICE-ARC está coordinado por el British Antartic Survey del Consejo de investigación sobre el Medio Ambiente del Reino Unido (NERC-BAS) y en el particpan otros 19 centros de investigación, universidades y empresas de los Países Bajos, Dinamarca, Noruega, Alemania, Francia, Bélgica, Italia y la Federación Rusa.

Este año el ICM liderará también dos proyectos en el ámbito de la ciencia participativa financiados por la FECYT.

Uno de los proyectos, “MARDUINO: mi boya, nuestros datos y el mar”, liderado por Carine Simon del Grupo de Oceanografía Óptica del Departamento de Oceanografía Física y Tecnológica, tiene como objetivo principal que alumnos de educación secundaría puedan desarrollar boyas de sensores de bajo coste para obtener medidas del estado del mar. Estas boyas, perfeccionadas en el proyecto europeo CITCLOPS, permiten estimar la transparencia del agua, un parámetro que habitualmente se asocia con la calidad ambiental a pesar de que cómo se descubrirá al taller, la transparencia del agua no sólo es indicador de calidad sino uno de los factores claves de todo el ecosistema marino. Los alumnos conjuntamente con los científicos construirán las boyas in diferentes talleres. En el proyecto además del Grupo de Oceanografía Óptica del participan las emprendidas Plancton, Divulgación y Servicios Marinos y Geomedia.

El segundo proyecto de divulgación financiado este año “OBSERVADORAS DEL MAR: ¿Eres buen observador? ¡Participa en un proyecto científico!” liderato por Elisabetta Broglio, responsable de divulgación científica del Instituto de Ciencias del Mar, y con participación de investigadores de otros departamentos. Con este proyecto se quiere acercar la ciudadanía a las problemáticas ambientales del Mediterráneo, y promover su participación en la investigación que se desarrolla en el ICM. La participación de los ciudadanos se clave para obtener datos a escalas espaciales y temporales necesarias para tener una visión global del estado de nuestro mar. Estos datos pueden ser recogidos por ciudadanos que vayan al mar de manera profesional o lúdica. Por ejemplo los ciudadanos pueden aprender y colaborar con los científicos en 1) saber cuáles son los posibles efectos del aumento de la temperatura sobre los organismos del fondo, 2) conocer qué nuevas especies invasoras de peces están entrando en el Mediterráneo, 3) detectar eventuales variaciones en las proliferaciones de medusas. El proyecto, que funciona desde el 2012 con el web www.observadoresdelmar.es , ya se ha presentado en Cataluña y tiene actualmente más de 2000 observaciones y cerca de 400 ciudadanos registrados. Con la nueva financiación es dará a conocer la iniciativa a otras comunidades autonómicas españolas mediante unas conferencias sobre los proyectos científicos y unas salidas al mar dirigidas a los ciudadanos que quieran aprender metodologías especificas para la recogida de datos.