Noticias | 19 Enero 2024

El ICM-CSIC lidera una iniciativa internacional para evaluar las amenazas a las que se enfrentan los ecosistemas marinos del hemisferio sur

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El proyecto se centra en la evaluación del estado de conservación de los pingüinos de la región, considerados especies centinela y bioindicadores de la salud de los ecosistemas marinos.

Los pingüinos permiten obtener información a gran escala sobre el estado de contaminación de los océanos / AWI.
Los pingüinos permiten obtener información a gran escala sobre el estado de contaminación de los océanos / AWI.

Los pingüinos, considerados símbolos de los ecosistemas marinos del hemisferio sur, desempeñan un papel fundamental no sólo como especies emblemáticas, sino también como indicadores esenciales de la salud ambiental. Estudios recientes han arrojado luz sobre el polifacético papel que desempeñan estas aves como embajadoras de los esfuerzos de conservación frente a diversos factores de estrés que afectan a sus hábitats y como bioindicadoras de la contaminación ambiental, especialmente en lo que respecta a la contaminación por mercurio.

Estos estudios se enmarcan en una iniciativa internacional liderada por el Institut de Ciències del Mar (ICM-CSIC) de Barcelona en colaboración con científicas y científicos de Francia, el Reino Unido, Australia y Nueva Zelanda. Los trabajos aprovechan los extensos conjuntos de datos de la Global Biodiversity Information Facility (GBIF) para realizar un análisis espacial pionero de la distribución de pingüinos y de los múltiples factores de estrés a los que se enfrentan. 

Los resultados se recogen en un estudio publicado recientemente en la prestigiosa revista Global Change Biology. El estudio abarca las 18 especies de pingüinos que existen a en todo el mundo y revela datos fundamentales sobre la desigual distribución espacial de los factores de estrés -entre los que se encuentran cambios ambientales en el mar provocados por el clima, pesquerías industriales y perturbaciones humanas en tierra- dentro de las áreas de distribución de las diferentes especies.

“Ciertas regiones, como la costa de Perú, la plataforma patagónica, la región de afloramiento de Benguela y las costas de Australia y Nueva Zelanda, se ven afectadas de forma significativa por múltiples factores de estrés, lo que supone diversas presiones sobre las poblaciones de pingüinos”, contextualiza la doctoranda del ICM-CSIC Míriam Gimeno, que ha liderado el estudio junto a sus supervisores de tesis: Marta Coll y Francisco Ramírez.

El estudio muestra que el pingüino de Humboldt (Spheniscus humboldti), el africano (Spheniscus demersus) y el barbijo (Pygoscelis antarcticus) destacan como las especies más afectadas por estos factores de estrés, subrayando la necesidad urgente de estrategias de conservación específicas para cada una de estas especies.

Se trata del primer trabajo en el que se evalúa de forma espacial los principales impactos a los que se enfrenta la comunidad mundial de pingüinos, identificando los cambios en la disponibilidad de alimento debido al aumento de la temperatura y a la sobreexplotación pesquera, como la principal amenaza a la se enfrenta esta comunidad.

Por otro lado, el estudio destaca que los diferentes estresores no actúan de forma independiente, sino que interactúan a menudo de forma sinérgica. Por ello, estudios como éste dirigidos a evaluar la acumulación de múltiples impactos son particularmente relevantes en el actual contexto de cambio global.

“Los objetivos de este trabajo se alinean con los de grandes organizaciones como la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) a la hora de plantear grandes temas sobre la conservación de los pingüinos hoy y en el futuro”, añaden André Chiaradia, de Phillip Island Nature Parcs (Australia) y Phil Seddon, de la Universidad de Otago (Nueva Zelanda). Ambos pertenecen al del grupo de expertos en pingüinos de la UICN y han participado en el estudio.

Los pingüinos, bioindicadores de la contaminación

En paralelo, otro estudio publicado recientemente en Environmental Pollution y liderado por el por el mismo equipo de investigación del ICM-CSIC destaca el importante papel de los pingüinos como bioindicadores del estado de contaminación por mercurio de los ecosistemas marinos del hemisferio sur. 

Los resultados del estudio muestran cómo los pingüinos permiten obtener información a gran escala sobre el estado de contaminación de los océanos; lo que nos ayuda a identificar áreas particularmente contaminadas; así como a definir los objetivos de investigación para el futuro.

“El mercurio es un contaminante especialmente persistente y ampliamente distribuido en el medio marino. Sin embargo, observamos que zonas como Australia, Tierra del Fuego (Argentina) y el Océano Indico están particularmente afectadas por este tipo de contaminación”, destaca la Carola Sanpera, de la Universidad de Barcelona y coautora del estudio. 

“En el contexto de la evaluación de la eficacia del Convenio de Minamata sobre contaminación por Mercurio, es urgente e importante poder evaluar la contaminación en el océano global. Sin embargo, los datos de que disponemos son a menudo fragmentarios y hacen referencia a una especie o un área concreta”, explica Paco Bustamante, profesor de la Universidad de La Rochelle (Francia), quien también ha participado como coautor del estudio.

Ante este escenario, ambos estudios, enmarcados en los proyectos SOSPEN, SEASentinels y PROOCEANS, financiados por la Agencia Estatal de Investigación (AEI), subrayan la necesidad crítica de más investigación y colaboración internacional; identificando lagunas de conocimiento en especies como los pingüinos de Fiordland, de Snares, de cresta erguida, reales, de ojos amarillos y de Galápagos, así como en regiones geográficas como las Islas Galápagos, Sudáfrica y la costa de Chile.

Evaluar la distribución de los múltiples impactos que puedan afectar a estas y otras muchas especies marinas es fundamental para poder identificar especies y poblaciones particularmente amenazadas que requieran una especial atención. Esto permitiría focalizar las medidas de gestión y mitigación allá donde fuera urgente y necesario. Por ello, las expertas y expertos hacen un llamamiento a coordinar los esfuerzos de adquisición y puesta en común de datos, lo cual es esencial para comprender y abordar de forma exhaustiva las amenazas que los múltiples factores de estrés suponen para estas especies vulnerables y sus hábitats.

Con todo, estos hallazgos no sólo refuerzan el papel de los pingüinos como centinelas del cambio ambiental, sino que también ponen de relieve la urgencia de una acción mundial concertada para preservar sus hábitats y mitigar los impactos de la sobrepesca y la contaminación, asegurando el bienestar continuo de estas aves marinas emblemáticas y los ecosistemas marinos que habitan.