Noticias | 13 Abril 2026

Demuestran que los analgésicos reducen el estrés en las cigalas y reabren el debate sobre su trato

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Es la conclusión principal de un nuevo estudio en el que ha participado el ICM-CSIC, que aporta nuevas evidencias sobre la capacidad de estos crustáceos de reaccionar a estímulos nocivos, con implicaciones directas para la acuicultura y la industria pesquera, la legislación sobre bienestar animal y la práctica científica.

La investigación subraya la necesidad de desarrollar métodos de sacrificio más humanitarios en la industria alimentaria / Hans Hillewaert (CC BY-SA 4.0).
La investigación subraya la necesidad de desarrollar métodos de sacrificio más humanitarios en la industria alimentaria / Hans Hillewaert (CC BY-SA 4.0).

Un nuevo estudio internacional liderado por la Universidad de Gotemburgo (Suecia), en colaboración con el Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC), ha demostrado que analgésicos de uso común en humanos, como la aspirina y la lidocaína, reducen o eliminan las respuestas al estrés en las cigalas (Nephrops norvegicus). El hallazgo, publicado recientemente en la prestigiosa revista Scientific Reports, aporta nuevas evidencias sobre la capacidad de estos crustáceos de reaccionar a estímulos nocivos, con implicaciones directas para la acuicultura y la industria pesquera, la legislación sobre bienestar animal y la práctica científica.

En concreto, los resultados de la investigación muestran que la administración previa de analgésicos disminuye de manera significativa las reacciones de huida de las cigalas ante estímulos potencialmente dolorosos como las descargas eléctricas. Este comportamiento refuerza la idea de que los mecanismos fisiológicos implicados en la percepción de los estímulos nocivos podrían ser más similares entre crustáceos y vertebrados de lo que se pensaba, lo que obliga a reconsiderar cómo se manipulan y se sacrifican estos animales.

«Este estudio demuestra que los crustáceos responden a estímulos nocivos de manera modulada por analgésicos, lo que tiene implicaciones claras tanto para su bienestar como para las prácticas en acuicultura, pesca e investigación», explica Guiomar Rotllant (ICM-CSIC), coautora del trabajo y especialista en fisiología de crustáceos.

La investigación se enmarca en un contexto de debate internacional creciente. Por un lado, países como Noruega, Nueva Zelanda y Austria ya han prohibido hervir crustáceos vivos por motivos éticos, y en el Reino Unido los crustáceos decápodos ya son reconocidos como seres sintientes. Paralelamente, el sector acuícola está explorando alternativas como el aturdimiento eléctrico, cuya aplicación requiere un conocimiento más profundo de cómo estos animales perciben y responden al potencial dolor.

Respuestas a los estímulos nocivos y efecto de los analgésicos

Durante los experimentos, las cigalas expuestas a descargas eléctricas mostraron una respuesta típica de huida mediante rápidos movimientos de la cola. No obstante, cuando las cigalas fueron tratadas previamente con analgésicos, aspirina o lidocaína, esta reacción disminuyó notablemente o desapareció.

«Si bien sabíamos que los crustáceos decápodos muestran signos de incomodidad y estrés ante lesiones, los últimos experimentos demuestran que las cigalas reaccionan de manera adversa a descargas eléctricas que son dolorosas para los humanos», señala Lynne Sneddon (Universidad de Gotemburgo), autora del trabajo y profesora de zoofisiología.

Para la elaboración del estudio se evaluaron dos compuestos: la aspirina, administrada mediante inyección, y la lidocaína, disuelta en agua. Ambos fármacos redujeron las reacciones al estímulo nocivo, aunque con respuestas diferentes. En el caso de la aspirina, hacía que las cigalas comenzaran a limpiarse las patas y las pinzas, lo que se define como un signo de estrés, y al mismo tiempo el movimiento constante de la cola disminuía al recibir la descarga eléctrica. Por otro lado, el tratamiento con lidocaína también redujo el movimiento constante de la cola de las cigalas, pero sin mostrar otros efectos adversos.

Implicaciones para el bienestar animal y la ciencia

«El hecho de que analgésicos desarrollados para humanos también tengan un efecto sobre las cigalas indica hasta qué punto compartimos mecanismos fisiológicos básicos con estos animales, lo que refuerza la necesidad de considerar su bienestar en los diferentes ámbitos en los que interactuamos con ellas», añade Sneddon.

Con todo, el estudio, que ha contado con el apoyo de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), subraya la necesidad de desarrollar métodos de sacrificio más humanitarios en la industria alimentaria, así como de avanzar en su posible inclusión en normativas de bienestar animal en la investigación científica. Asimismo, abre la puerta a mejorar las prácticas experimentales mediante el uso de analgésicos para reducir el estrés y el sufrimiento de los crustáceos.