En el “A Fondo” de este mes hablamos del proyecto europeo Art4Sea, que culmina ahora tras tres años de colaboración interdisciplinaria convirtiendo tres islas mediterráneas en laboratorios de creación artística, científica y tecnológica.
El mar Mediterráneo no es solo una masa de agua; es un contenedor de memoria, biodiversidad y, actualmente, de vulnerabilidad. Bajo esta premisa nace Art4Sea, un proyecto de tres años financiado por el programa Creative Europe e integrado en la Década del Océano de la UNESCO. El objetivo ha sido claro desde el inicio: utilizar el arte como un puente para fortalecer la comprensión pública del océano y fomentar cambios de comportamiento hacia la sostenibilidad.
El Institut de Ciències del Mar (ICM-CSIC) ha desempeñado un papel fundamental en esta travesía, actuando como el “esqueleto científico” del proyecto. A través de un programa formativo y de mentorías presenciales realizadas durante las residencias artísticas en las islas, el equipo científico ha guiado a 24 artistas de todo el mundo para traducir datos y problemáticas ambientales en obras de arte con fundamento científico.
La ciencia como motor creativo
Dentro de este engranaje, la figura de Macarena Marambio, investigadora del ICM-CSIC y pieza clave en la coordinación científica, destaca la importancia de abrir las puertas de los laboratorios a otras disciplinas. Durante la presentación de los resultados del proyecto en la Sala de Actos del ICM, Marambio puso énfasis en el hecho de que la ciencia necesita nuevos lenguajes para llegar al gran público:
“Nuestro papel ha sido dotar a los artistas de las herramientas y el conocimiento para entender qué está pasando realmente bajo la superficie. No queríamos que hicieran solo cosas ‘bonitas’, sino que cada obra fuera un vehículo de alfabetización oceánica (ocean literacy). Ver cómo transforman conceptos complejos sobre el estado de los ecosistemas en piezas que emocionan es, para nosotros, una forma nueva de hacer investigación y transferencia”.
Sin embargo, la colaboración no se limitó a la entrega de datos, sino que incluyó sesiones de mentoría intensiva en las que científicas y científicos del ICM e integrantes del grupo de Ciencia y Arte del centro debatieron con los creadores sobre la resiliencia del medio marino, la pérdida de biodiversidad y el impacto de la actividad humana.
Residencias en Alonissos, Gozo y Ustica
El corazón del proyecto se ha desarrollado en tres pequeñas islas mediterráneas: Alonissos (Grecia), Gozo (Malta) y Ustica (Italia). Allí, los artistas seleccionados entre más de 250 candidaturas convivieron con la comunidad local y el entorno marino. Emilia Brandi (3D Research), coordinadora de Art4Sea, describe el proyecto como “un viaje compartido que ha reunido conocimientos diversos en torno al horizonte común del agua”.
En Alonissos, por ejemplo, la interacción evolucionó de una curiosidad inicial a una conexión profunda con la comunidad. Vicky Drouga (Atlantis Consulting) recuerda la emoción de ver cómo los habitantes reconocían su propia cultura en las obras:
“Cuando los ciudadanos vieron el documental y las piezas artísticas, entendieron que los artistas habían venido a valorar sus tradiciones y su entorno”.
El arte como espejo y laboratorio virtual
El proceso creativo dio lugar a 12 obras digitales y 12 obras físicas, incluyendo murales y esculturas submarinas, muchas de ellas con criterios eco-conscientes. El artista Michal Trpák, autor de la “Capilla de Gaia”, destaca que “juntar artistas e investigadores sirve para captar la atención de la gente y hacer que reflexionen sobre cómo nos comportamos con el medio ambiente”.
Uno de los legados más innovadores es la exposición virtual inmersiva desarrollada por 3D Research en la que han participado Fabio Bruno y Gloria Morabito. Esta exposición —disponible para Meta Quest, así como en la web del proyecto y en el canal de YouTube— permite explorar conjuntamente todas las obras. El usuario se mueve por un espacio virtual lleno de burbujas que flotan siguiendo corrientes marinas simuladas, cada una con una obra y su contexto científico.
Clausura en Barcelona y legado del proyecto
Los días 15 y 16 de enero de 2026, el equipo de Art4Sea se reunió en Barcelona para celebrar la reunión final del consorcio y el acto público de clausura en el ICM-CSIC, marcando oficialmente el final del proyecto. El encuentro puso en valor tanto los resultados alcanzados como el espíritu de colaboración interdisciplinaria que ha definido Art4Sea desde sus inicios.
El acto público incluyó dos sesiones complementarias: una de mañana, dirigida a la comunidad científica y académica del ICM, y una de tarde abierta al público general, estudiantes de arte, comisarios y representantes del sector cultural. Presentaciones, mesas redondas y proyecciones digitales mostraron la diversidad de voces y miradas que han conformado el proyecto, con la participación de artistas, científicos y agentes culturales.
El proyecto llega así a su fin oficial este enero, pero como recuerda el equipo del ICM, aunque el proyecto finaliza, su legado continúa. Las obras instaladas en Ustica, Alonissos y Gozo, así como los contenidos digitales e inmersivos, permanecerán como recursos culturales y educativos. Además, actualmente se encuentran en producción un Catálogo Final, que recopilará todas las obras y contribuciones artísticas, tecnológicas y científicas, y un documental que narrará el viaje de Art4Sea a través de las tres islas.
Con todo, Art4Sea demuestra que, cuando el arte y la ciencia se unen, el mensaje hacia la sociedad llega mucho más lejos y deja una huella duradera en la manera en que entendemos y cuidamos el océano.
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