El proyecto, liderado por el consistorio de la capital catalana con el Port de Barcelona como socio clave, cuenta con la colaboración del Instituto de Ciencias del Mar del CSIC y BlueNetCat, la red R+D+I Marítima de Cataluña.

El Institut de Ciències del Mar (ICM-CSIC) es uno de los cuatro socios de la candidatura presentada por el Ayuntamiento de Barcelona para acoger a un centro colaborador del Decenio del Océano de la UNESCO, Ocean Decade Collaborative Centre (DCC), que centra su actividad en el desarrollo de la economía azul. Así lo ha anunciado el alcalde Jaume Collboni durante el acto de apertura de la Conferencia del Decenio del Océano, que tiene lugar hasta el viernes en el Centro de Convenciones Internacionales de Barcelona (CCIB) y que reúne a más de 1.500 personas de la comunidad oceánica para poner el foco en los retos y oportunidades relacionados con la sostenibilidad de los océanos.
El DCC que Barcelona se postula a acoger estará impulsado por el Ayuntamiento, que será el lead partner en colaboración con el Puerto de Barcelona como key Partner (socio clave), así como con dos destacados science partners (socios científicos) del máximo reconocimiento y prestigio. Por un lado, el Institut de Ciències del Mar (ICM-CSIC) único centro de investigación marina del Estado reconocido con la acreditación de excelencia "Severo Ochoa", distinción concedida a organizaciones de investigación líderes en su ámbito de conocimiento a nivel internacional. Y por otro, BlueNetCat, la mayor red de expertos en economía azul de Europa. La Red, que integra a más de 800 científicos y científicas de las principales universidades e institutos de investigación catalanes, es el instrumento de innovación y transferencia de la Agenda Marítima de Cataluña de la Dirección General de Política Marítima y Pesca Sostenible de la Generalitat de Cataluña
Collboni ha comunicado la intención de Barcelona de convertirse en la primera ciudad que lidera uno de los diez retos fijados por Naciones Unidas en materia de defensa de los ecosistemas marinos, ya que los DCC que se han anunciado hasta ahora están liderados desde entidades como universidades o centros de investigación.
En concreto, la capital catalana acogería un espacio centrado en el reto número cuatro del Decenio del Océano, que hace referencia a desarrollar una economía oceánica sostenible y equitativa. Es decir, a avanzar en el desarrollo de la economía azul en la que Barcelona ya es un referente en el Mediterráneo. Este sector representa ya hoy el 4,3% del PIB y un 1,4% de la ocupación de la ciudad. Con ese nuevo paso, Barcelona pasaría a ser el referente de la UNESCO en economía azul, con un centro de ámbito mundial en la capital catalana.
"Las ciudades debemos tener voz propia y desde Barcelona ya estamos trabajando con otras ciudades del Mediterráneo para promover la restauración de ecosistemas marinos y proteger la biodiversidad que albergan” ha explicado el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni. “Las ciudades somos una parte esencial de la solución y esa solución pasa por dos elementos imprescindibles. Primero, por mayor y mejor ciencia. Segundo, por mayor progreso sostenible, es decir por mayor economía azul. En este sentido, la Conferencia del Decenio del Océano tiene que suponer un cambio de rumbo”, ha añadido.
Por su parte, Valentí Sallarès, director del ICM-CSIC, ha asegurado:
“Desde el ICM-CSIC apoyamos con entusiasmo la iniciativa del Ayuntamiento de Barcelona de acoger en la ciudad el Centro Coordinador del Decenio en Economía Azul. Asociarnos con el Ayuntamiento, el Puerto de Barcelona y la Red BlueNetCat en esta iniciativa representa una excelente oportunidad de reforzar el impacto social de nuestra investigación mediante la transferencia de conocimiento al sector público y privado, y de valorizar, al mismo tiempo, el legado de la Conferencia de los Océanos”.
La candidatura de Barcelona será revisada por la UNESCO en septiembre con el objetivo de que el centro pueda abrir antes de que acabe el año. El DCC estaría en la ciudad durante un mínimo de cinco años.
Barcelona, la mejor sede para crear el DCC sobre economía azul
Barcelona, una de las ciudades más innovadoras de Europa, cuenta con distintos activos que la posicionan para poder dar a este DCC el impulso y la proyección que necesita desde el Mediterráneo. Dentro de la Agenda BCN Green Deal, la apuesta estratégica de la ciudad del futuro por combinar progreso y sostenibilidad, la economía azul se establece como una de las principales palancas generadoras de empleo y competitividad. La ciudad, además, acoge ya algunos de los principales eventos marítimos internacionales, como la próxima Copa América de Vela 2024 o el Tomorrow.BlueEconomy en el marco de Smart City Expo and World Congress.
Barcelona es la primera ciudad a nivel estatal, la octava de la Unión Europea y la vigésima a nivel mundial en cuanto a producción científica, gracias a un ecosistema de prestigio internacional compuesto por más de 80 centros de investigación. Y cuenta con varios mecanismos para potenciar la transferencia de conocimiento, como el BCN DeepTech Node, con las cinco universidades de Barcelona o el fondo Deep Tech, para acelerar inversiones en empresas spin-off del sector investigador.
Asimismo, el Puerto de Barcelona es el más diversificado de Europa, con un claro compromiso y liderazgo en cuanto a descarbonización del sector marítimo-portuario, contribuye en un 2% al PIB de Cataluña y con una clara apuesta por la innovación. Dentro del territorio portuario se concentran algunos de los hubs de innovación más punteros de Europa, como son BlueTechPort, Pier 01 de TechBarcelona o Norrsken Foundation.
Sobre la Conferencia del Decenio del Océano
La Conferencia del Decenio del Océano 2024, que ha empezado hoy en el CCIB, contará hasta el viernes con la intervención de más de 40 ponentes internacionales. Se organiza bajo el título La ciencia que necesitamos para el océano que queremos y se debe erigir como el foro global para reunir a gobiernos, expertos de diferentes ámbitos, sectores marítimos, universidades, ONG, el sector privado y la sociedad civil. Se trata de un evento que ha generado un gran interés internacional con más de 5.000 peticiones registradas para poder asistir y que reúne a unas 1.500 personas de la comunidad oceánica. Durante toda la semana, además, se organizan más de 120 actos paralelos, muchos de ellos abiertos a la ciudadanía, para poner el foco en el cuidado de los océanos.