La campaña, formada por un equipo multidisciplinar, se realizará en la región ártica del 11 al 28 de enero partiendo desde Cambridge Bay.
Un equipo internacional liderado por el Institut de Ciències del Mar (ICM-CSIC) de Barcelona realizará, del 11 hasta el 28 de enero, una campaña en la región ártica con el objetivo de estudiar la evolución del grosor del hielo marino y los efectos del cambio climático. El punto de partida de la campaña es la Canadian High Arctic Research Station (CHARS), una infraestructura ubicada en Cambridge Bay (Canadá) considerada la parada más grande para barcos de pasajeros y de investigación que atraviesan el paso del Noroeste del océano Ártico.
La expedición, enmarcada en el proyecto ARCTIC-MON financiado por la Agencia Estatal de Investigación (AEI), está formada por un equipo multidisciplinar de expertas y expertos de distintos países que trabajarán intensamente durante más de dos semanas con el fin de recopilar datos esenciales sobre la fina capa de hielo marino que cubre las regiones árticas, cada vez más afectada por el cambio climático.
El equipo lo integran la investigadora del ICM-CSIC Carolina Gabarró y el estudiante de doctorado Ferran Hernández Macià, que trabaja también con isardSAT, una empresa de R+D proveedora de soluciones para la observación de la Tierra. Además, cuenta con la colaboración de los investigadores internacionales Gunnar Spreen, de la Universidad de Bremen (Alemania) y Randy Scharien, de la Universidad de Victoria (Canadá).
“Los datos que recojamos durante la campaña serán fundamentales para mejorar los algoritmos de medición del grosor del hielo marino a partir de datos satelitales, lo que resultará en una mejor comprensión del cambio que se están produciendo en el Ártico”, expone Carolina Gabarró, líder del proyecto.
Por su parte, Ferran Hernández apunta que “con estos nuevos algoritmos, basados en métodos de inteligencia artificial, será posible medir el grosor del hielo marino con mayor precisión y cobertura”.
ARIEL, el nuevo radiómetro para medir el grosor del hielo
Un aspecto destacado de esta misión es el uso del innovador instrumento ARIEL, diseñado y desarrollado por la empresa catalana Microwave Sensors and Electronics (MWSE), que tiene su sede en Vilafranca del Penedès. Se trata de un radiómetro portátil que ofrece mayor versatilidad y movilidad para medir diversas superficies.
Esto representa un avance tecnológico significativo en comparación con los sensores anteriores, más pesados y menos adaptables. El aparato se instalará en un trineo para medir con gran precisión la emisividad del hielo mientras se desplaza.
Con todo, esta expedición ejemplifica la colaboración internacional y la determinación de las científicas y científicos en la investigación del cambio climático y sus repercusiones en el Ártico.
El proyecto ARCTIC-MON en el que se enmarca la campaña, busca demostrar que el uso de datos obtenidos con radiómetros de banda L satelitales (SMOS, SMAP y el futuro CIMR), en combinación con datos de otros satélites y modelos, permiten mejorar la monitorización de la disminución del hielo marino, el impacto de la descarga de los ríos, y estudiar el incremento de agua dulce al océano Ártico mediante la evaluación de las corrientes superficiales, que son elementos clave para medir y comprender los cambios del ciclo del agua dulce en el Ártico.